Desde que empecé a usar lentes para leer, tenía un caos en mis bolsillos: llaves, lentes de sol, lentes para leer, billetera, celular, etc.
Todo terminaba mezclado, rayándose o simplemente siendo incómodo de llevar, especialmente cuando salía rápido y no quería cargar una mochila grande.
Ahí fue donde empecé a usar la bandolera de Botela, y la verdad es que me cambió bastante la dinámica del día a día. Tiene el tamaño justo, no es aparatosa, pero sí lo suficientemente espaciosa para organizar todo sin sentir que llevo cosas de más.
En resumen, pasé de tener todo desordenado y acumulado en los bolsillos a tener cada cosa en su lugar, con más comodidad y sin complicarme.